Esta semana, la situación de las cárceles de Panamá ha salido otra vez a la luz pública, es un tema que todos los gobiernos tratan de resolver pero ninguno ha podido o querido solucionar.
En Penonomé, los presos se declararon en huelga de hambre, y en la cárcel de mujeres de Panamá las reclusas han denunciado la falta de atención médica, infraestructuras inhumanas y, lo que más llamó la atención, una celda de castigo que fue rechazada por la Defensoría del Pueblo.





