La noche huele a ausencia,
la casa está muy fría,
un mal presentimiento
me dobla las rodillas.
Te busco en el espacio
de mi angustiada prisa
y solo encuentro rasgos
de tu indudable huida.
A dónde vas,
por qué te vas,
por qué dejaste un gesto
de ti por cada esquina.
Si te llevaste tanto
en solamente un día,
no te costaba nada cargar
con tus manías.
Coro
Se te olvidó el aroma
y el eco de tu risa,





