Eran las ocho de la noche del sábado, cuando en una humilde casa en Santa Isabel en Chepo, una adolescente de 15 años, casi asfixia a su hijo de tres meses de nacido.
Yamileth Palomeque, una conocida, le abrió las puertas de su casa cuando llegó desamparada en busca de un refugio para ella y su hijo.
Cuenta Yamileth que por medio de una llamada telefónica la madre de la adolescente le dijo: Ojalá te mueras tú y tu hijo, porque no quiero saber nada de ustedes.





