La vida ha golpeado a una joven pugilista panameña que no ha hecho más que subir la guardia y moverse rápidamente en el tinglado esperando el momento oportuno para propinarle un golpe perfecto a aquellas circunstancias que empañan su diario vivir.
Aquella fulminante pegada que la oriunda de Puerto Armuelles, Chiriquí, tanto anhelaba llegó cuando viajó a Costa Rica.





