Más de 5 mil católicos veragüenses celebraron ayer, bajo un candente sol, la fiesta religiosa a San José, copatrono de los sonaeños.
Cada año son muchos más los devotos que se suman a rendir honor a este santo, declarado patrono de los obreros, en una manifestación religiosa que impulsó el desaparecido padre José Félix Guembe, cuando era párroco de Soná.





