Se protegen. Mientras brinca y salta en la fiesta del rey Momo, puede ser que por la constante humedad por el agua que no ha sido clorada cuando es extraída de los ríos, las bacterias se estén reproduciendo en partes sensibles de su organismo como los pies, lugar que tiene las condiciones favorables para reproducción de hongos.
Y es que el calor, la humedad y la falta de higiene son la prioridad número uno en estos microscópicos enemigos.





