Su madre, aún descompuesta por su ardua tarea, abrazaba a su pequeña en una camilla del hospital Santo Tomás (HST), dándole la bienvenida a este mundo. La nena pesó casi siete libras y aún le falta la cuna y más ropa. La joven susurró que ahora hay que pensar en cosas primordiales como la leche y los pañales desechables.
La primera del año
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Yanelis domínguez





