Justo cuando los panameños pensaban que el metrobús mejoraría el transporte, las quejas por la frecuencia de estos autobuses incomoda a la mayoría de los usuarios, quienes aducen que durante el día pasan pocos o siempre están en tránsito, lo que dificulta el transporte, pero la situación se agrava en las noches.
Más de dos horas espera Edwin Paredes un metrobús en la madrugada, lo que para él representa un peligro, pues al pasar tanto tiempo solo en una parada, corre el riesgo de que le roben.





