El templo del béisbol de las Pequeñas Ligas de Panamá, el estadio León Felipe Motta, está en un total abandono.
El mal estado del sistema de drenaje, las filtraciones y el poco mantenimiento se han convertido en los peores enemigos de esta estructura, que ve nacer a los nuevos valores de este deporte.
DIAaDIA fue ayer testigo de cómo el terreno de juego quedó totalmente sumergido en agua, tras una fuerte lluvia que azotó en el área, mientras se jugaba el Torneo Sectorial Metropolitano categoría infantil.





