Paul Hernández, de 52 años, lleva más de 22 años vendiendo verduras en Calidonia.
Él llegó desde Guna Yala buscando una mejor oportunidad para el sustento de su familia y educación de sus hijos, ya que no contaban con los recursos necesarios para emprender un buen camino.
Durante sus primeros años en la ciudad, le costó mucho adaptarse al negocio de verduras en Calidonia, ya que habían otros vendedores del mismo producto y tenía mucha competencia.





