Las palabras tienen poder, permiten la organización del pensamiento e influyen enormemente elementos como el timbre de voz, tono, intensidad y prosodia del mensaje.
Los gritos y las explosiones pueden conseguir disciplina, pero también pueden causar heridas profundas en la autoestima de los niños. Se tiende a creer que el maltrato solo se refiere a la violencia física, sin embargo hay otras manifestaciones de maltrato que pueden llegar a ser comunes en las prácticas de crianza de los padres.





