Emocionado. Así estaba Javier González, quien casi no tenía palabras para describir lo que sentía ayer, cuando partió a Disney World, en Estados Unidos.
Con una gran sonrisa solo atinó a decir: Este era mi sueño, quiero conocer al muñeco Mickey Mouse y montarme en los aparatos del parque acuático.
Javier es un niño de 13 años, quien padece de anemia falciforme y un impacto cerebral irreversible, que lo mantiene bajo un tratamiento y cuidado especial, la mayor parte del tiempo en el hospital.





