Arbolito, arbolito, campanitas te pondré. Esto es lo que quiere hacer a su pino canadiense de más de 40 pies de altura José María Rodríguez, quien reside en Nueva Esperanza Arriba de la 24 de Diciembre.
Rodríguez plantó el árbol frente a su casa en 1991 y, a pesar de que nunca le ha puesto abono ni se ha preocupado por regarlo, está enorme y con sus hojas siempre verdes. El pino fue un obsequio de una tía y, según Rodríguez, cuando lo sembró no tenía mucha fe, pues sabía que era de un clima frío, por lo que pensó que no pegaría.





