A salvo. El capitán del navío británico Yevgeniy Kalinichenko, quien viajaba en altarmar, divisó un cuerpo flotando en las costas de la comarca Guna Yala, y al acercarse, un hombre levantó la mano.
De inmediato se inició el rescate, alertando al Centro de Rescate de Inglaterra, el cual a su vez dio aviso a las autoridades de la Aeronaval en Panamá.





