Las siamesas Ana Paula y Elizabeth Lineth Pinto, quienes nacieron unidas por el abdomen, necesitan ayuda urgente para tener una oportunidad de vida.
Ambas también comparten el hígado, venas y arterias, cada una tiene un riñón.
A los padres de las niñas se les dijo, por parte de los médicos que las atendían, que ellas no podrían nacer en Chiriquí, porque no existen las condiciones en el hospital para ello.





