El respeto que los alumnos y sus padres le deben prodigar al docente parece asunto del pasado; antes, los alumnos les llevaban frutas a sus maestros, en la actualidad les dan veneno para ratas.
La semana pasada se registraron dos hechos de violencia que demuestran lo mal que andan los jóvenes. Una alumna de 13 años, en Chiriquí, le cortó la cara a su profesora de religión, y otra de la misma edad intentó envenenar a su profesor.





