Que emoción y a la vez vergüenza sentí ayer cuando en medios internacionales se hablaba de que el equipo infantil de béisbol de Panamá se hacía campeón latinoamericano y pasaba al Mundial de Pequeñas Ligas de esta disciplina y aquí la cobertura televisiva fue de pobre para abajo, pero más pena sentí que esta final sucediera en Panamá, que se lograra en una fecha en que el país celebraba el Día del Niño y que pasó casi desapercibido para pantallas como TVN, TVMax, Telemetro, RPC y RCM.





