Conversaba con unas compañeras sobre el comportamiento desagradable de algunos caballeros, como es el saludo de manos que de por sí no es inadecuado, lo malo es cómo algunos se aprovechan de este ritual para apretarnos, retenernos, sobarnos y hasta besarnos las manos como si quisieran quedarse con ellas.
Sabemos que un apretón de manos es una de las normas de cortesía, pero tal vez ellos ignoran que a muchas mujeres nos desagrada esta muestra de afecto porque dudamos si esas manitas varoniles que tocan las nuestras han sido lavadas después de ir al baño.





