Un trabajo común y corriente, pero que algunos discriminan por considerarlo inferior a otros. Eran las 3:16 p.m., cuando Felipe (nombre que prefirió usar) llevaba la carretilla llena de cartuchos hacia el carro de una fiel cliente del supermercado en el que labora.
Él, desde hace tres años, trabaja como empacador en uno de los supermercados del distrito de San Miguelito; un poco rápido contó a este medio su experiencia.
Se requiere de paciencia,





