Los crímenes cometidos esta semana en Panamá deberían sonar las alarmas de las autoridades panameñas, antes de que nuestro querido Istmo alcance niveles de violencia que presentan países como: México, Venezuela o Colombia.
Lo que más llama mi atención es que los homicidios se están cometiendo en pares. La saña y el nivel de odio y violencia es otro factor a tener en cuenta, ya que a las víctimas las asesinan de muchos disparos. Solo en esta semana, en un diario leía que habían asesinado a un hombre de 28 impactos de bala.





