Ella es refugiada y dormía plácidamente en la pensión Pacífico, ubicada en el Barrio Chino, San Felipe, cuando los gritos de Eduardo Eusebio, uno de los empleados de la pensión, la despertó. Lo mismo le pasó a la colombiana Zulema Palacios, quien también es refugiada, pues en su desesperación salió desnuda del inmueble.
Llamas traicioneras
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Melquiades vásquez/ mayra madrid





