Regino Pinto, vocero de la comunidad, dijo que el mayor problema de la ausencia del vital líquido es que los niños van a bañarse en las quebradas y no están asistiendo a la escuela.
El situación se tornó mayor, luego de que precaristas invadieron un globo de terreno que está reservado para los pozos brocales y ahora construyen letrinas porque, según ellos, el MIVI les dio permiso.





