Aunque se han habilitado espacios para que los peatones transiten, lo que se vio ayer al mediodía en el área de la construcción de la primera estación del tramo elevado de la Línea Uno del Metro fue un enredo. Había estudiantes en las calles esperando un colectivo, en peligro de ser atropellados, y conductores que maniobraban para evitar los choques.
Temen ser atropellados
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Quintín moreno





