Y o estudié en escuelas públicas en los tiempos en que en los pueblos no había privadas.
La verdad es que si en Penonomé hubiéramos tenido una, yo no habría podido estudiar allí.
Sin embargo, no me hizo falta. En aquella época la vocación de los maestros, el compromiso de los padres y la responsabilidad de los estudiantes se conjugaban tan bien que la escuela pública tenía un alto nivel de enseñanza.





