Los primeros informes indican que ambos estaban departiendo con sus amigos en el lugar, cuando aparecieron cuatro sujetos quienes abrieron fuego sin cesar.
Ortega, oriundo de la provincia de Colón, murió en el lugar de los hechos con múltiples impactos de bala, mientras que Winston fue llevado agonizando a la policlínica Blas Gómez de Arraiján, donde murió.





