Tres heridos con perdigones y al menos 50 afectados con gases lacrimógenos fue el saldo de una batalla campal en la playa de Santa Clara en Antón, entre los residentes de lugar y antimotines.
Lo que sería una inspección de la corregiduria para ordenar abrir una servidumbre que pasa por donde está construido un templo de oración evangélica se convirtió en un conflicto, donde hasta piedras salieron a relucir.





