El duendecito está tan emocionado en el Istmo, que si no lo observan detenidamente no se dan cuenta de que es el famoso Baby Face. ¿Cómo? El personaje le queda tan bien, que hasta Santa Claus puede confundirse y terminar llevándoselo para el Polo Norte. &162;Ay, madre!
Convertido en duende
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Marcia tuñón





