Por lo general, no soy una persona de tocar temas políticos, no es mi estilo; sin embargo, los constantes comentarios de ciertos políticos me han sacado carcajadas, pero a la vez provocan un poco de vergüenza, pues sujetos letrados se expresan cual si fueran niños en guardería.
Soy una persona un tanto impulsiva y reconozco que hay veces que el apellido se puede subir a la cabeza; no obstante, la compostura debe mantenerse, aún más cuando se es representante de un sector, provincia o país.





