Querida Moza
Sé que eres una mujer ocupada, pero espero me contestes, hace unos días pasé por una tienda dispuesta a comprar ropa para Navidad y me atendió un chico espectacular, ojos chocolates y con una estatura perfecta.
Jugamos un rato con las miradas hasta que él me llegó y me dijo ¿te ayudo? y yo de inmediato acepté su ayuda.
En la hora y media que estuve dando vueltas en el almacén, él me pidió mi número de celular para avisarme cuando llegara mercancía nueva, y por supuesto que se lo di.





