José Delgado, quien tiene más de 30 años de vivir en la entrada de La Cabima, afirmó que en los últimos dos años nadie se ha preocupado por reparar las calles, al punto que ningún transporte quiere entrar a la comunidad.
Delgado dijo que le ha tocado caminar de noche, pues apenas le pide a un taxista que lo lleve, le tiran la puerta en la cara, como si fuera un insulto para ellos ir al sector.





