La sede fue en un restaurante ubicado en Obarrio, sin embargo, después de 22 años, los dirigentes se quedaron con ganas de ver el regreso del ex general.
Los miembros de la activada Cruzada Civilista quieren ver esposado a Noriega, aseguraron que si no lo ven así, no creen en la justicia panameña.
Ahora se va a probar el rango de seguridad que tiene este país, fueron la palabras de la dirigente Sandra Escorcia.





