Más de 500 metros de peligro deben atravesar los peatones que cruzan el puente sobre el río Sixaola, construido hace 103 años por la transnacional bananera que opera en Changuinola y que desde entonces utiliza la estructura para trasegar banano de Costa Rica hacia Panamá y viceversa.
Las personas deben cargar sacos, maletas y otras cosas, lo que hace más peligroso el paso. Cruzan por la orilla del puente que no cuenta con la seguridad perimetral.





