Los médicos le dijeron a su mamá que no iba a vivir más de 14 años, porque el desarrollo podría ser muy fuerte para él, sin embargo hoy día camina y habla con mucha dificultad.
Su madre, Celia Cáceres, quien se preocupó en cada momento por él, le enseñó que debía ser perseverante y tratar de conseguir las cosas de la mejor manera.





