Y es que a su esposo Benjamín Pérez, agente de la Policía Nacional, acudió al llamado del deber junto a otros uniformados a atender un caso de violencia doméstica en una parrillada, ubicada en el sector 4 de Samaria, cuando recibió un tiro en la frente. La bala se le alojó arriba del ojo izquierdo que hizo que perdiera la razón por varios minutos.
Delincuentes del área dispararon contra los uniformados en medio de la oscuridad.





