El mundo se acaba. Después de los hechos violentos que se han dado en Panamá en los últimos días, el pastor Rolando Hernández, de la Iglesia evangélica, declaró que la forma de que esta situación se detenga es educando a los delincuentes.
Además, repudió las declaraciones que se han generado afirmando que el caso de los cinco chorreranos asesinados era aislado.
Recalcó que ante Dios todos somos hermanos, aunque no seamos panameños.
La marcha tenía como objetivo que el Gobierno haga algo pronto por la justicia en el país.





