Le pedí a Dios que me quitara el dolor. Dios dijo: No, yo no te lo debo quitar, sino tú lo tienes que dejar. Le pedí a Dios que hiciera que mi niño paralítico fuera completamente sano. Dios dijo: No, su espíritu está completo, su cuerpo es solo temporal.
Le pedí a Dios que me concediera paciencia. Dios dijo: No, la paciencia viene como resultado de las tribulaciones, no se concede, se gana.
Le pedí a Dios que me diera felicidad. Dios dijo: No, te doy bendiciones. Tú decides si quieres ser feliz.





