Te invito a ver las siguientes estadísticas y me dirás si nuestra tesis o planteamiento es o no razonable.
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Por:
Riccardo Francolini Arosemena -
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Martes 30 de octubre de 2018 10:30 AM

18 de mayo de 2017, joven abogada es asesinada en una cafetería del hospital del exclusivo sector de Punta Pacífica; 10 de febrero de 2017 grupo de delincuentes asesina a cajera del Banco General de la vía Cincuentenario; 31 de agosto de 2018, asaltantes despojan de sus pertenencias a humildes usuarios de autobús de la ruta de Capira; 22 de octubre de 2018, sargento de la Policía Nacional muere al frustrar intento de asalto en estación de gasolina en Penonomé, provincia de Coclé y sábado 22 de octubre de 2018, asesinan a escolta de administrador de la Autoridad Nacional de Tierra (Anati).


Estas son las noticias que me ponen triste y que estoy seguro de que a ustedes también, porque este no es el Panamá que todos queremos o hemos soñado tener. Quisiera al igual que ustedes dejarles a mis hijos un país donde ellos puedan salir a disfrutar en familia de un paseo a las playas del Pacífico o del Atlántico; del excelente clima de las tierras altas de Chiriquí o de El Valle de Antón, y muchos otros lugares hermosos de nuestro querido Panamá.


Sin embargo, tengo que ser sincero con todos, este gobierno que asumió el poder el 1 de julio de 2014, si hubiese dedicado todo su esfuerzo en programas y proyectos de prevención de la delincuencia y a combatir el crimen organizado como lo están haciendo otros gobiernos de la región, estoy seguro de que muchas familias panameñas no estarían de luto y llorando a sus hijos, hermanos o padres. Lamentablemente esa política que debió ser para combatir el crimen, este gobierno lo utilizó para perseguir a sus adversarios políticos sin importarle que la delincuencia seguía ganando terreno en la sociedad a falta de políticas públicas definidas, esa no era la prioridad del Gobierno de Juan Carlos Varela.


Te invito a ver las siguientes estadísticas y me dirás si nuestra tesis o planteamiento es o no razonable. En los primeros meses de este año se dieron a conocer los resultados de la Quinta Encuesta de Victimización y el 82 por ciento de los encuestados dijo que el país es inseguro. Este resultado arroja naturalmente que la percepción ciudadana siente que vive en un país cada vez más inseguro.


Les digo con toda sinceridad, cada vez que amanece y veo en los medios de comunicación la cantidad de homicidios, asaltos, robos y violencia doméstica, siento frustración porque estoy convencido de que si el Gobierno hubiese tenido la voluntad de atacar este flagelo social, hoy no habría tanto dolor, luto y sufrimiento. También comparto lo que dicen los sociólogos del país, que “el 58 por ciento de los jóvenes en edad laboral están frustrados por no conseguir trabajo, especialmente trabajos bien remunerados y eso los lleva muchas veces a tomar el camino equivocado.


Durante los encuentros que sostuve con todos los grupos sociales del país en mi recorrido por las provincias llegué a la conclusión que si un gobierno quiere realmente a su pueblo y ofrecerle seguridad, tiene que inclinar más su esfuerzo en políticas de prevención y eso se traduce en una mejor educación, más inversión pública y privada que generen plazas de trabajo y bien remunerados, así reducirá los altos índices de delincuencia y no a través de operativos con nombres pomposos como: Fuerza Águila, Tormenta, Relámpago y demás.


Hay que estar consciente, el Estado no puede destinar más del 60 por ciento de sus inversiones en seguridad por el solo hecho de aumentar el pie de fuerza como única solución. El ministro de Seguridad, Alexis Bethancourt, presentó un presupuesto de 697.6 millones de dólares. De este total, 516.2 millones son para presupuesto de funcionamiento, es decir planilla, entre otros aspectos.


En uno de esos encuentros comunitarios que sostuve hace algunos meses recuerdo todavía el rostro desencajado y preocupado de Don Clemente Castillo, un octogenario del distrito de Arraiján, conocido como “Chema”, quien dijo que su preocupación más grande todos los días es si sus hijos regresarán con vida a su casa después de salir en la madrugada del hogar o cuando regresen porque dos de ellos ya han sido víctimas de asaltos por parte de delincuentes.


Amigos todos, este es el escenario real que vivimos todos los panameños, por ende, pido a todos ustedes que se pongan la mano en el corazón y votemos el próximo 5 de mayo de 2019 por un verdadero cambio, que nos traiga paz, tranquilidad y prosperidad en la familia otra vez. Porque les prometo que en la tribuna donde me encuentre con nuestro glorioso partido Cambio Democrático, desde ahí lucharé para que la felicidad retorne nuevamente a sus hogares. El cambio es necesario y tú lo sabes, por eso y por mucho más permite que Cambio Democrático cumpla tus más anhelados deseos.

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