La historia cambia tan repentinamente y hechos insignificantes determinan el futuro de países y de millones de seres humanos. Ejemplo, si el ...

Ricardo Martinelli: 'Yo respeto la ley, Juan Carlos Varela no'

ETIQUETAS:
| | |
Por: Ricardo Martinelli
[email protected] | @diaadiapa
Lunes 05 de febrero de 2018 12:00 AM

La historia cambia tan repentinamente y hechos insignificantes determinan el futuro de países y de millones de seres humanos. Ejemplo, si el Tratado de Versalles, no ratificado por Estados Unidos, no hubiese sido tan oneroso, nunca hubiera existido el nazismo. Se partió la antigua Prusia Oriental y quedó ubicada dentro del recién creado Estado polaco con el corredor de Danzig. Error.

El nazismo asume el poder en 1933 y solo llega a obtener el 37% de los votos, pero por argucias queman el Parlamento y le achacan la culpa a un militante judío. Posterior a eso, en 1935 reocupan la región de Saar, en poder de Francia y esta no hace nada. Luego viene la toma de Austria, la cual Italia con Mussolini pudo haber parado, pero este le pide a Inglaterra y Francia que acepten la invasión de Etiopía o Abisinia como un hecho consumado y estos se niegan, entregando a un desilusionado dictador italiano a las manos de Hitler. Después viene la crisis de los "sudetes", en la cual minorías alemanas "reclaman" sus derechos, y en Múnich Berchtesgaden, el primer ministro Neville Chamberlain, con la teoría del "apaciguamiento", le entrega parte de Checoslovaquia a Alemania, que coge el resto y la incorpora al Tercer Reich.

Si se hubiera negociado con Italia o bien si Francia hubiera parado el ejército alemán, no se hubiera registrado la Segunda Guerra Mundial. Igual me sucedió a mí, cuando con Juan Carlos Varela, el fatídico 20 de enero de 2009 en la Embajada de Estados Unidos de América, fuimos a conversar, donde mi inexperiencia fue aprovechada por alguien más político y astuto que yo. Él estaba muerto. Era un cadáver político. Yo lo recogí del piso, ya que marcaba 8% y lo llevé al Gobierno, y allá adentro nos traicionamos ambos, cosa que por orgullo mutuo no resolvimos los dos.

Imagínense ustedes si yo le hubiese empezado los mismos u otros procesos "amañados" y lo hubiera inhabilitado. Tal como él me tiene ahora, yo tenía lo mismo antes. La única diferencia es que yo respeto la ley y él no, pero pude hacer lo mismo. Mi corazón no da para esa maldad, la de él sí da. Por eso yo espero de este ser cualquier cosa que me pueda pasar porque su odio es a un nivel estratosférico.

Tal como a Hitler le debieron aplicar las medidas correctivas, yo debí hacer lo mismo. El final del primero ya lo sabemos, el del segundo estoy seguro no será tan fatal, pero de seguro será funesto porque personas que solo piensan en el odio, contrario a buscar la armonía entre toda la clase política, terminan no como Hitler, pero casi igual de desprestigiados y encarcelados, ya que lo que les hagas a otros, igual te lo harán a ti. La vida cambia a las personas con simples eventos que pasen y estos alteran toda la historia de mucha gente.

El mundo es así y para adivino solo Dios, por lo tanto, ahora hay que vivir con lo que se tiene y sacarle el provecho a lo mismo sin quejarse, pero sí recordar que muchas cosas jamás debieron pasar y pasan por culpa de uno mismo. No me arrepiento porque Dios me ha puesto aquí por algo y para algo que sé es más que una simple e injusta detención arbitraria. Quién sabe, ahora muchas cosas cambien. De eso estoy seguro.

Ricardo Martinelli: 'En el 2019 habrá muchas sorpresas'

Por: Ricardo Martinelli
[email protected] | @diaadiapa
Miércoles 31 de enero de 2018 01:15 PM
Nunca nadie se imaginó que dos culturas y personas tan disímiles como Stalin y Hitler pudiesen ponerse de acuerdo aquel fatídico 25 de agosto de 1939 con la firma del pacto Von Ribbentrop y Von Mólotov en la cual se repartieron Polonia y daba luz verde para el inicio de la Segunda Guerra Mundial. También eso salvó a Moscú de estar 200 kilómetros más lejos, y aquel 7 de diciembre de 1941, pudo Stalin por medio de informes de Richard Sorge transferir las divisiones siberianas, ya que no habría ataque japonés a Rusia, pero sí a Estados Unidos, y esto salvó a la ciudad de Moscú de ser ocupada por los nazis, además de propinarles una paliza de la cual  nunca más se recuperaron.
 
En política no hay sorpresas, sino sorprendidos. Eso es precisamente lo que sucederá en Panamá, donde hemos visto a Cambio Democrático aliarse al panameñismo; a la Democracia Cristiana al PRD; al PRD  al panameñismo y muchas otras extrañas combinaciones producto de las combinaciones políticas de la revancha o de los intereses. Estoy seguro de que en el 2019 habrá muchas sorpresas que de seguro podían cambiar o cuidado hasta mantener el balance político actual.
 
Lo que sí no se puede tener es un "librito rojo tipo Mao", en el que no se pueden variar ni las reglas ni las condiciones existentes, ya que en este juego todo es variante. Se debe poner a un lado el odio y la persecución y buscar el entendimiento y la necesidad de arreglar las cosas. En el momento que China dejó de mirar hacia adentro y  empezó a ver hacia afuera, fue cuando vino el gran avance y modernización de ese país, no cuando todo lo que se alimentaba era de odio y persecución contra todo lo que no fuera comunista.
 
Me he dado cuenta de que los amigos de hoy pueden ser los enemigos de mañana y viceversa. También coyunturalmente vemos cómo en Perú  alguien que  lideraba las fuerzas decentes, por menos que los nuestros, quedó embarrado y tuvo que transar con su enemigo. La vida da muchas vueltas y quienes se crean que están inmunes a este rejuego, donde lo que ahora es donación, después será coima, ya que la ley debe ser igualitaria para todos, como sería acusar sin imputar, indultos son responsabilidad del presidente, no del ministro, presidente y jefes del Consejo de Seguridad responsables por testigos inexistentes, etc.
 
Como ven, todo cambia y a veces no para bien. 
 
Por eso es  mejor hacer que la justicia se aplique  igual para todos y, de esa manera, podrás dejar pasar por alto el tener que aliarte con quienes ahora rehúsas y después necesitarás, ya que cada día te necesitan menos. ¿Friendenemies?
En los últimos días del Tercer Reich, en el mismo búnker de Hitler, había una pelea intensa entre quién lo sucedería cuando los soviéti...

Martinelli: 'En la Corte Suprema de Justicia se pelean por la ilegalidad'

ETIQUETAS:
| |
Por: Ricardo Martinelli
[email protected] | @diaadiapa
Lunes 29 de enero de 2018 12:00 AM

En los últimos días del Tercer Reich, en el mismo búnker de Hitler, había una pelea intensa entre quién lo sucedería cuando los soviéticos estaban a escasos 700 metros del mismo.

Allí estaban Hermann Goering por un lado y Himmler por el otro, o bien Goebbels. Igual sucedía en el ámbito militar, en el que se peleaban comandar ejércitos imaginarios.

Eso mismo me recuerda mi querida Panamá, donde veo cómo en el Órgano Judicial se pelean la ilegalidad, denegar fianzas, "habeas corpus", apelaciones, consideraciones, etc., con una facilidad para agradar al jefe de turno que le diga al "boss" lo eficiente que es tal o cual funcionario. Craso error.

En los libros de historia, rara vez se recuerda a esos oscuros arribistas que al final creyeron llevarse un pedacito de la historia al complacer a quien por tanto tiempo les hizo tanto daño.

Posterior a eso, todos se lamentaron y, como se dice, se voltearon y denunciaron los atropellos a los cuales ellos fueron inducidos, cuando de verdad lo hicieron con unas fieles ansias de ser recordados por sus reprochables actos, con el saliente jefe.

Esa es la triste historia del ser humano que no tiene identidad ni principios, que por llevarse al final una onza de reconocimiento comete los actos más abominables de injusticia.

También en Alemania, el juez del pueblo Roland Freisler condenaba a todo aquel que atentase contra la personería del Estado.

Todos los condenados eran filmados y exhibidos ante los atónitos invitados al búnker o a la Berchtesgaden en la rutinaria película de las 7:00 p.m. donde los soldados nazis veían la filmación de la muerte del enemigo.

Igual hacen en nuestro Panamá y conozco tres casos. Uno de Gustavo Pérez, que fue filmado por un comisionado; otro, de Riccardo Francolini en su celda, y el más patético, el de Alma Cortés, llorando de la impotencia, y en todos fueron enseñados al "boss", quien, me cuentan, lo disfrutó mucho.

Si pudiera, yo, con mucho gusto, les mandaría filmaciones mías y las pondría en YouTube porque me siento orgulloso de estar aquí por un motivo político, y que todo lo mío para filmarlo en una cárcel de Panamá para que nuestros detractores lo vean, gocen y festejen las penurias de otros, que después les tocaría a ellos, ya que el mal siempre pierde al final, y los malos son ellos.

Ricardo Martinelli: 'Deslealtad se paga con desprecio popular'

ETIQUETAS:
| |
Por: Ricardo Martinelli
[email protected] | @diaadiapa
Viernes 26 de enero de 2018 12:00 AM

Varela, duele decirlo, pero se ha convertido en una persona de malos sentimientos por su hábito de perseguir y aniquilar mentalmente a sus oponentes.

Su carácter osado, frío, amoral, deshonesto, hipócrita y muchas veces maquiavélico deja mucho que decir de la persona en campaña que demostraba amor, respeto, humildad, sabiduría y paciencia. Todo ser humano está lleno de bondades y defectos, con cosas tanto buenas como malas, que salen cuando se conoce el verdadero ser una vez se le da poder y responsabilidad.

Puedo decir, casi sin equivocarme, que ese ánimo de pasar factura, algo nunca antes visto en Panamá, pero muy típico de las purgas estalinistas o de países africanos, han despertado un nivel de expectativas y de miedos al estar frente a una persona que no conoce límites y no sabe o no quiere parar hasta destruir todo lo que para su intelecto es inapropiado, siendo juez y parte, donde se excluye a los amigos y se cocinan a los enemigos y más si son para eliminar del ruedo político a presentes o futuros contrincantes.

Por eso es la campaña de aniquilación sistemática, tanto física como mental, económica, reputacional, etc. El fin justifica los medios, por eso es el incursionar en la vida partidaria usando caballos de troya, diputados comprados con el pecunio público y destruyendo los cimientos democráticos de partidos no afines. Esa parece la mejor forma de destruir.

Rómulo está en una encrucijada. Es un juego, suma cero, lo que haga da cero. Un buen individuo que con el apoyo adecuado no del Gobierno tenía un excelente futuro, si sabía esperar su momento que ya venía y no irrumpir la máxima más grande de la política: la lealtad. La deslealtad se paga cara. En la mafia se paga con la vida. En la política con el desprecio ciudadano mediante el voto popular. Es prestarse a morder la mano que lo vio nacer políticamente es craso y fatídico error, que no se recupera muy fácil.

El que honorables diputados, que de honorables la mayoría no tienen nada, sean la mayoría estructura directiva partidaria, es como darle al preso las llaves de la cárcel. Los intereses de la membresía son opuestos al de los diputados y todo partido que es "asaltado" y tomado por éstos está próximo a desaparecer con el tiempo.

Igualmente el destronar al líder originario es algo entendible y que sucede a menudo. Eso no quita la aceptación del tal líder y el tener 19 años siendo el presidente era tiempo más que suficiente para pasar el "bastón" de mando ordenadamente, pero que se lo quiten abruptamente por los intereses de un competidor partidario, es la fórmula correcta para una implosión que no perjudica al líder, quien se va hacia otros lares o forma otro partido.

El líder se lleva todo su carisma político y asumiendo el rol de mártir, que es muy bien pagado en política, dejando el cascarón solo a merced de los nuevos dueños.

La historia está llena, solo mirar a Belisario Porras. Arnulfo Arias, los Torrijos, el antiguo Pala, el Partido Republicano, el Molirena, y otros partidos. Me parece que Cambio Democrático, no será diferente. Si Varela cree que robándose el partido acabará con el liderazgo de Ricardo o Marta Martinelli, está más equivocado y perdido.

Una cosa puede ser su afán a la venganza que tiene gratificaciones inmediatas, pero no son duraderas, porque el retorno es más fuerte que la partida. El que vea solo el odio y satisfacción a cortísimo plazo es un neófito, cosa creo Varela no es.

En política las sorpresas no dejan de sorprender y los otrora aliados se convierten en enemigos acérrimos y viceversa.

Qué triste es, pero las circunstancias se prestan a esta realidad. Por eso en política se rofea y discute, pero uno no se pelea, no se cruza la línea invisible.

El que la cruza eventualmente todos van contra él en una política de solidaridad contra el opresor. Me acuerdo que oí las peleas entre los liberales contra los Arnulfistas y después verlos juntos contra los militares o antiguos PRD.

Pero yo mejor no digo "de esta agua no beberé", porque la política es tan cambiante que otrora enemigos se convierten en aliados; porque como dicen: haz bien y no mires a quien, porque quién sabe si uno de esos que adversas, mañana será un mejor aliado, que lo tenías a lado y no te habías dado cuenta y el que está contigo de "socio", se convierte en enemigo. ¿Qué lío verdad?

En la vida política por ser tan variante es mejor no meterse en los problemas internos de otros partidos tratando de imponer tu voluntad, porque pensando te haces un bien, quedas haciéndote un mal al no saber distinguir quiénes son amigos aliados, y lo que hagas en vez de ayudarte, termina perjudicándote.

 

 

Ricardo Martinelli: 'Juzgar a todos, pero no selectivamente'

ETIQUETAS:
| |
Por: Ricardo Martinelli
[email protected] | @diaadiapa
Miércoles 24 de enero de 2018 12:00 AM

La mujer del César no solo debe ser honrada, sino también parecerlo. Fue cuando Julio César pensó que Publio Claudio estaba teniendo una relación extramarital con su esposa. Lo mismo sucedió con los gobernantes al aplicar la justicia selectiva en casos icónicos como el de Odebrecht, en los que misteriosamente no aparecen los Lasso, Niño, Rosas, Duboy ni otros ministros y funcionarios de altísimo nivel, o bien que por medio de terceros testaferros devolvieron a ustedes saben quiénes o a los partidos la triangulación de las donaciones.

En Blue Apple veremos el mismo patrón, en el que no necesariamente la factura que se descontó vía factoring fue para pagar coimas o para el giro normal del negocio. Lo malo aquí es el instrumento coercitivo que tienen las folclóricas fiscales para mantener vigente un mandato de odio y persecución. Ahora que se les acaba el relajito del abuso al tener los nuevos casos pasarlos al Sistema Penal Acusatorio ya en vigencia, a todas luces menos abusivo y más legalista. Hay que seguir dando más carne para así desviar la atención a otros graves problemas y que no ven por qué y cómo ha aumentado la delincuencia y el trasiego de drogas por Panamá. Quienes sabemos, vemos asombrados cómo distraen de algo serio y quedamos envueltos en babosadas que se deben investigar, pero las otras hay que obviarlas. Si solo Varela viera lo que yo veo acá, pero su odio interno no lo deja ver la gran película. Ojalá después no sea tan tarde para el país.

El mundo del narcotráfico es el mundo del sapeo, no son como los antiguos miembros de la mafia o "cosa nostra" que morían con sus secretos. Ahora todos cuentan para reducir penas u otros hablan como buenos latinos "hablan por hablar" o como dicen todos "los bandidos se conocen". Es como estar en el metro de Hong Kong vistiendo una pollera y encontrarse allá a otro con un montuno. Eso es amor a primera vista, igual es el mundo de los bandidos.

Insto al Gobierno a que investigue y divulgue todo, pero que no pierda tiempo ni desvíe la atención juzgando a unos y no persiguiendo a otros.

Ricardo Martinelli: 'Mi problema no es legal'

ETIQUETAS:
| |
Por: Ricardo Martinelli
[email protected] | @DiaaDiaPa
Lunes 22 de enero de 2018 12:00 AM

Los enemigos gozan las penas y los sufrimientos de a quienes ellos, sin saber o sabiéndolo, les ocasionaron daños que no cuantifican porque no lo han sufrido en carne propia.

La intensa persecución en mi contra es fraguada por un problema económico, no legal, pero con algo de tipo político. Como bien he explicado, Harry Díaz depende de un ingenio azucarero que está en problemas de socios y en problemas financieros. Todo tiene que ver con azúcar y la familia Varela es socia minoritaria de la azucarera de los Del Valle/Penso/D'nallo. Esa es la génesis del problema por el que dos socios, por distintos motivos, odios, frustraciones, complejos y motivaciones políticas, emprendieron una campaña violatoria de la ley y el debido proceso en mi contra, por motivos distintos, pero afines.

Me tomó tiempo descifrarlo, pero una vez resuelto sabremos si el resto de los socios están anuentes a arriesgar su patrimonio por el capricho de un resentido socio. No se puede comprometer el debido proceso y la justicia para complacer a seres que destilan odio, ya que los perjudicados son todos los panameños. Las leyes funcionan con base en los presidentes y no son hechas a la medida, como un sastre para complacer a un cliente.

Esto lo veremos en el próximo gobierno, no ahora, cuando todo parece un problema legal muy hábilmente vendido en los medios. La decepción será tal que quienes festinaron con dicha farsa pedirán disculpas por el daño cometido, pero así es como se forjan los líderes, en la cárcel, su friendo penas por injusticias ajenas, y al final, como Mandela o Mujica, son ampliamente recompensados por el electorado.

Ricardo Martinelli: 'Popi tiene que aprender diplomacia'

Por:
|
Viernes 19 de enero de 2018 12:00 AM

Lo que necesita Panamá es un príncipe como Klemens Wenzel Lothar von Metternich, quien fue el diplomático más exitoso de la historia, junto con los cardenales Richelieu y Mazarino. Nuestro personaje, por casi 40 años, mantuvo un delicado balance de paz y armonía entre los distintos poderes europeos al exiliar a Napoleón Bonaparte, quien había irrumpido en toda la geografía europea destronando reyes y dinastías e instalando a su familia en las mismas, de esta forma, además de crear una nueva casta, destruyó otras en el camino.

Este periodo de paz cimentó lo que hoy tenemos en la comunidad europea y la Otan, el concepto de la gran Europa, solo que no estaría bajo el imperio austriaco, sino dividido entre varios Estados. Alemania no había sido unificada, lo cual se pudo hacer bajo la dirección de Otto Van Bismarck y Rusia, unos años después de la muerte de Metternich.

En Panamá nuestro equivalente a ese gran hombre es "Popi" Varela, quien se ha autollamado el "matraqueador". No logro entender cómo alguien se quiere autollamar lo que precisamente nadie quiere que exista, que es alguien que sutilmente amenaza, coacciona, influye, condiciona a todos los que adversan al Gobierno.

Qué diferencia más grande entre un ser que mediante el buen trato y la diplomacia logra sus objetivos y el otro que lo hace por vía de la imposición. Por eso nuestros países no avanzan y están empantanados en un odio entre los actores políticos que no entienden que la coerción y las amenazas no son la forma de lograr ningún objetivo. Este individuo, además de creerse gracioso, le hace un daño irreparable al país, pues pudiera lograr lo mismo y quién sabe más, si leyera y estudiara más diplomacia, si fuera más sincero y mucho menos falso. Cada vez que vemos que el mismo gaguea, vemos que es una mentirita más, y se lo digo con cariño para que cambie.

Creo que es necesario el rol de matraqueador, pero le recomiendo que sea más diplomático y aprenda que la imposición no es buena con la diplomacia ni mucho menos con el matraqueo.

Puede lograr más y ayudar a su hermano menor, que necesita demasiada ayuda, siendo ambos más gente, menos soberbios y más sinceros, porque tienen en sus manos la suerte de 4 millones de personas y sería una lástima que a ellos les vaya mal cuando les puede ir mejor si solo cambian el autocrático estilo por uno más humano y sincero. El tiempo se les acaba y no debemos profundizar más las heridas cuando con leves cambios de percepción y formas de actuar se puede lograr mucho más. Ojalá "Popi" aprendiera más de Metternich y fuera menos Hermann Goering. Yo sé que él si lo quiere, lo logra, y así tendremos que Metternich debió aprender de "Popi" y no al revés.

Ricardo Martinelli: 'El libro rojo' de Juan Carlos Varela

ETIQUETAS:
| |
Por: Ricardo Martinelli
[email protected] | @diaadiapa
Miércoles 17 de enero de 2018 12:00 AM

Parece que el Gobierno de Panamá tiene un pequeño libro rojo, en el que el presidente ha escrito todo lo que no debe hacer y prometer en campaña. Similar libro tenían en la época comunista de Mao, cuando los adlátares repetían como papagayos los pensamientos inertes y vagos de su líder. Tuvo que venir una nueva revolución para evitar la destrucción de China y contener las hordas que casi queman la Ciudad Prohibida y por poco acaban con ese pujante país.

Igual sucede en Panamá, solo que acá usan al "chacarito" y las redes sociales pagadas desde la Presidencia y de las planillas brujas de la Asamblea, donde acaban con la vida, honra y reputación de todo aquel que no comulgue con el Mao panameño. Nuestro país, producto del descontento, está a punto de explotar del odio y la persecución que proyectan los recalcitrantes anarquistas y los resentidos copartidarios que ven su reinado desvanecerse de lo que pensaron sería una repetición del fraude del 2014, ya que ni con este ni con la descomposición de los otros partidos podrán contener la avalancha de votos en contra que les viene en el 2019.

Cuando un gobierno se vende como honesto, pero el 92% lo percibe como corrupto, es por tener un doble discurso de perseguir a los opositores y por el mismo hecho él sale inmune. Allí vemos a Jaime Lasso, quien no está preso por tener más de 65 años, pero "Pipo" Virzi, con 74, ¿sí pudo estarlo? También está el caso de Frank De Lima, acusado por ser presidente de una directiva, y el resto ni indagados han sido por el traslado de partidas, y a Dulcidio de la Guardia no le han preguntado nada. En fin, ese doble estándar es lo que más irrita a un pueblo que está harto de que sus gobernantes les mientan.

Vendrán muchas pruebas de fuego y veremos cómo la selectividad impera a favor de unos y en perjuicio de otros. Lo más patético lo veremos en más casos, pues lo mismo habrá que aplicárselo a Varela o bien sea a Jaime Lasso o Dubois.

La hipocresía comunista es la que ha hecho que esta doctrina no funcione. Igual sucede con los gobiernos hipócritas que predican una cosa y hacen otra. Una mujer está o no está encinta. El problema aquí es que Varela y el Gobierno son como las mujeres medio encinta, por eso nadie les cree, ya que todo es odio, selectividad y persecución. El librito rojo, acá morado, denota una falta de respeto a todos los ciudadanos. O se es o no se es, no hay paños medios.

 

Ricardo Martinelli: 'Juan Carlos Varela y yo éramos uña y carne'

ETIQUETAS:
| |
Por: Ricardo Martinelli
[email protected] | @diaadiapa
Viernes 12 de enero de 2018 12:00 AM

Todos sabíamos que teníamos un buen aliado en el 2009, pero debo admitir que yo y muchos fuimos burlados y nunca supimos los verdaderos propósitos del nuevo compañero de terna, que solo lo conocíamos externamente. No vimos los indicios, ni los ataques de sus pseudolocuritas que tenía. Debo admitir también que tenía muy buenas ideas y un sentimiento mutuo de hermandad política y personal por la afinidad de nuestros orígenes interioranos y de que ambos no éramos parte del "establishment", ni de la rancia aristocracia.

Al principio todo fue color de rosa. Juntos fuimos antes de asumir el Gobierno a Brasilia a visitar a Lula y después a Río invitados por la ahora no muy famosa Odebrecht. ¡Qué viaje tan bueno fue aquel, donde si hablo de los entretenimientos de que fuimos objetos, muchos sí podrán ver la intensidad de nuestra amistad!

Me acuerdo cuando fuimos a visitar a "Papa Abdul", quien nos iba a donar dinero para la campaña. Después de hablar en contra de su usual archienemigo comercial, Stanley, a lo cual nosotros queríamos reconcialiarlos tarea imposible, ya que después de jurar por el Corán y matar a su pobre hijo, en juramento varias veces, nos donó $50,000 en efectivo que yo se lo di de frente a Juan Carlos Varela, porque él los necesitaba, y unas páginas gratis en La Estrella que la campaña requería. ¡Qué tiempos aquellos!

Nos tocó recibir a Manuel Zelaya que acababa de ser depuesto y ambos habíamos ya hablado con el cardenal Maradiaga. Sabíamos el porqué de las cosas y ahora teníamos esa "papa caliente", que debo admitir que los dos fuimos pilares fundamentales para que un gobierno tipo Chávez no se instalara en Centroamérica. Sin Panamá, Honduras hubiera tenido otro rumbo. Qué mal lo que ahora sucede allí con las elecciones, lo cual espero sepan resolverlo entre hondureños.

Comíamos todos del mismo plato, junto con mi gran amigo Jimmy hicimos un triunvirato. Fuimos el verdadero círculo cero. Varela y yo no solo éramos socios políticos, sino hermanos. Nos consultábamos todo y nos asesoramos en muchas cosas que están de más mencionar. ¡Éramos uña y carne!

Cuando fuimos donde Figali, allí se notó un leve distanciamiento, pero nada preocupante. Éramos el equipo perfecto. Nuestro primer acto en la Asamblea fue restaurarle los derechos ciudadanos a Bosco. "Popi" fue el primer presidente del Legislativo, de allí intercalados ellos y nosotros, hasta que Muñoz no quería a Alcibiades, cosa que lamento yo haber caído en las garras y trampa de Muñoz y fui yo quien no cumplió. Para la instalación de ese periodo tomó horas en elegir a Aparicio y Juan Carlos bravo con toda razón, irrumpió violentamente en mi oficina, sin avisar. Él falló y yo más. Otro evento fue que por alguna razón, "Popi" pensaba que yo quería cerrar la Asamblea con el proyecto de consultas populares hechas en elección popular, sin ser de obligante cumplimiento y que cerraría la Asamblea. ¡Nunca fue ese el propósito!.

Después varios diputados panameñistas me empezaron a criticar y en una reunión con unos salió "Verbatim" o sea palabra por palabra en el diario La Prensa y el señor Weeden me acusa públicamente de ser amante de alguien que ni siquiera conozco. Reclamo a Juan y me dice "yo no tengo que ver con ese loco" y de los diputados no puedo decir nada, solo que "dales más amor y los conquistarás", ya que las partidas de un millón a cada uno fue idea de él, no mía.

En esos días, un diputado panameñista buscando hacer las paces me informa lo contrario, que quien era mi hermano, decía de mí que yo era un neófito o morón político, que él era el único que sabía en ese Gabinete y que él me tenía que cuidar como un niño y que debía ir todas las noches a la Presidencia a perder su tiempo y hablar pendejadas para que yo no metiera la pata o me influenciaran malas amistades. Eso me dolió y partió el alma. Se me salieron las lágrimas después.

Después de eso tomé mi fatídica decisión, la cual estoy seguro de que si él y yo nos hubiéramos hablado ese día, aún estaríamos juntos. Por eso ni él ni yo nos queremos hablar, porque el día que lo hagamos resolveremos todo.

Lo malo es que ni a él ni a mí, nos dejan otros y lo que no sé es si ambos a estas alturas, cuando ya se está en el medio cruce del río Rubicón, si hay o no vuelta atrás.

Yo no soy vengativo, pero no sé si he cambiado y él sí es vengativo, pero tampoco sé si ha cambiado.

¿Se cruzará o no el Rubicón?

Ricardo Martinelli: 'No han encontrado nada en mi contra'

ETIQUETAS:
| |
Por: Ricardo Martinelli
[email protected] | @diaadiapa
Lunes 08 de enero de 2018 12:00 AM

Este gobierno me ha investigado toda mi vida personal, política y financiera para ver qué ilegalidad he cometido. Me cuentan amigos del Consejo de Seguridad que allí el gran "Picuiro" tiene toda clase de gráficas, donde han tratado de involucrarme en todo hecho malhabido. No han encontrado nada y, peor aún, no encontrarán nada, porque al no necesitar, no he robado ni un fucking real, ni lo haré.

Eso sí, mi vida personal está llena de imperfecciones, muy típicas de los interioranos que una vez pensaran eran grandes padrotes, cosas que pronto tendré que clarificar y definir, pero mi vida personal la he llevado sin afectar a nadie. Como ser humano no soy perfecto, he cometido muchos errores, pero sí puedo decir que en mi vida al ser mis negocios saqueados, quedé quebrado, y aun así, sin ningún recurso, poco a poco les pagué a todos con sus facturas lo que les debía. Yo he estado abajo, sé lo que es estarlo, por eso esta detención política, la cual pronto superaré, es solo otra prueba de que Dios me pone para ser un mejor ser humano.

Todas las semanas salen nuevas historias, unas falsas, otras verdaderas, pero en ninguna sale que me han dado dinero malhabido. Hay un embajador que cree o creyó que yo era un "cleptócrata". Cuan desilusionado debe estar y peor porque quien se lo dijo "está hasta la tusa" y cuando en el 2019 se sepa la verdad de cómo han armado la mayoría de los casos todos los míos sí vendrá una gran sorpresa.

Como no han podido involucrarme a mí o mis negocios, la han cogido con mis hijos y les han inventado media docena de casos ya cerrados, sin pruebas, pero por una pregunta hecha por Suiza les inventan un nuevo proceso. Ellos no son ni fueron funcionarios, por lo tanto, de recibir coimas no se les puede acusar. Con mucho respeto les pido a nuestras folclóricas fiscales, que tengan cuidado con sus ilegales actuaciones contra mis hijos. Ni siquiera los han dejado presentar sus pruebas, y peor aún, les secuestran bienes que nada tienen que ver en el ilícito. Hay pruebas fehacientes de la adquisición de forma debida de todos los bienes.

No sé qué, ni cuál es el propósito, pero en la vida hay que ser muy justo y prudente al aplicar la justicia. Todo lo mal hecho revierte. Nadie se va de un restaurante "sin pagar la cuenta". El 2019 está muy cerca para continuar con esta persecución, siguiendo órdenes de quienes después te sacan la tabla y quedas tú pagando los platos rotos.

Páginas