Un canal empezó con las telenovelas turcas, y enseguida otro hizo lo mismo.
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Viernes 02 de marzo de 2018 07:45 AM
Llevo muchos años escribiendo sobre la poca creatividad que tienen algunos productores de televisión que en su afán de conseguir lograr puntos de rating, sin ningún descaro copian o repiten lo que hacen sus competidores directos.   
 
Eso se viene dando, como escribo arriba, en diferentes franjas y en diferentes productos, incluyendo los enlatados.  Estemos claros, en la televisión local poco es creación original. La mayoría es copia –algunas veces muy malas- de producciones o segmentos de shows internacionales, shows de franquicias o adaptaciones “panameñizadas” de formatos internacionales ya existentes. Esa es nuestra televisión y nuestra realidad.
 
Sin temor a equivocarme, Esa Cabellera Blanca, creación de la Sra. Mayín Correa, y Lo Mejor del Boxeo, creación del Sr. Juan Carlos Tapia, son de los pocos formatos nacionales que no son copia de nadie.  La mayoría o el resto son copia, de la copia de una copia de por ahí.
 
Ejemplos sobran, pero como me gusta escribir con pruebas, aquí le van un par que de seguro usted les pondrá el nombre de la marca televisiva o show.
 
Un canal empezó con las telenovelas turcas, y enseguida otro hizo lo mismo.  Un canal empezó con las telenovelas sobre temas bíblicos, y enseguida el otro hizo lo mismo. Un canal, que por cierto los otros subestiman y equivocadamente no ven como competencia, inició con una franja de dramáticos clásicos, y los otros dos hicieron casi lo mismo. Un canal inició con game shows vespertinos y el otro hizo lo mismo. Un canal pautó un show de chismes y otro hizo lo mismo. Un canal se llevó finales de temporadas de game shows vespertinos al prime time, y el otro hizo lo mismo.  Un canal usó gráficas virtuales en sus informativos, y el otro ahora está haciendo lo mismo, y así podría escribir montones de ejemplos de lo que yo llamo “televisión copy paste”.
 
Y si nos vamos a los mal llamados shows revistas de las mañanas, la cosa es más deprimente. Un show programó un concurso de instagramers y el otro hizo lo mismo. Uno programó un segmento de gincanas de imágenes que adivinar, por cierto, copia de uno internacional, y el otro lo hizo igual. Uno que supuestamente subestiman como competencia pautó un segmento-concurso de abuelas cocineras, y ahora otro programa uno parecido con madres cocineras que, además, es también copia de uno internacional. Todo esto sin contar las mágicas casualidades de los días temáticos.
 
 Esto pasa en casi todos los países, lo sé. ¿Pero dónde está realmente el problema? En la sequía de la hormona de la creatividad en los cerebros de los productores de contenidos de los canales de televisión. ¡Ausencia total de dopamina! No hay otra explicación para ver pan de lo mismo. 
 
Esta evidente ausencia de creatividad de productores, creativos y demás talentos encargados de contenidos en las televisoras trae como resultado que dé exactamente lo mismo ver una pantalla u otra porque se parecen en casi todo. Los diferencia solo el talento a cuadro. 
 
Pareciera, reitero, que cuando los productores monitorean a la competencia, (ojo, esto lo hacen todos, y es lo correcto), se les activa el alumno copión que llevan dentro o que quizá fueron en el colegio y simplemente hacen copy paste de segmentos, y vamos al aire.  El site “rincón del vago” les queda pequeño ante el descaro –porque es un descaro- de cómo se copian entre unos y otros.  Y encima algunos tienen el descaro de lanzar indirectas en sus shows cuando normalmente lo que reclaman ellos lo han copiado igual de programas de cable. 
 
¿Qué de interesante puede tener ver el mismo segmento o contenido en Tu Mañana, en Jelou! o en Ají? Nada. Eso es subestimar la inteligencia de la audiencia que espera de cada producto algo que los diferencie del otro. 
 
Invito a los productores de las televisoras –todas- a que dejen de cacarear lo dizque buenos que son ellos o sus proyectos y lo demuestren con hechos concretos.  Hacer exactamente lo que hace la competencia el único mensaje que envías es que, ese que imitas, lo hizo tan bien que lo tienes que copiar. La audiencia premia al original, no copión. La audiencia premia al diferente, no al copión. 
 
La televisión, a pesar de la crisis de consumo de medios que vive el mundo, en Panamá sigue siendo fuerte, poderosa y líder. No la terminen de dañar por su sequía creativa o cerebral.  Está en sus manos demostrar que, como productores y creativos, no son unos vulgares copiones. ¡Por hacer televisión copy paste, F se merecen!
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