deportes -
AMB dio la cara y acepta error
Bien lo dice aquella frase popular que reza: errar es de humanos y rectificar es de sabios. Precisamente eso fue lo que hizo el nuevo presidente de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), el venezolano Gilberto Jesús Mendoza, al aceptar, ante varios periodistas especializados en boxeo, que se equivocó al subir al ensogado vestido con el uniforme que estaba usando la esquina del peleador Sugar Shane Mosley, enviando un mensaje de total parcialidad hacia el lado del excampeón mundial estadounidense, en un combate de carácter oficial. Pero no solo esto. Esta acción del presidente de la AMB le quitó, por lo menos para mí, toda la seriedad a la pelea de Mosley contra el venezolano Patrick López, que formó parte del festival KO a las Drogas que se realizó el pasado 17 de diciembre en la arena Roberto Durán. Esta acción, que critiqué fuertemente en mi columna anterior, por considerarla como un acto que ofende al boxeo y que deja mal parada a una organización que debe tener, entre sus máximos principios, y seguro uno de los más importantes, el de ser imparcial, fue aclarada el pasado martes por el propio Gilberto Jesús Mendoza en una pequeña reunión con algunos periodistas panameños. Sin vacilar, y en un hecho digno de aplaudir y que tiene todo mi respeto, Gilberto Jesús Mendoza reconoció que se equivocó al no informarles a los medios de comunicación que iba a subir al cuadrilátero no solo acompañando a Mosley, sino vestido de los colores de su esquina. Luego explicó que accedió a esta petición porque Mosley se lo pidió. Porque el futuro miembro del Salón de la Fama le estaba dedicando esa noche la pelea a su padre, Gilberto Mendoza, quien padece hoy de una enfermedad terminal. Presentada esta razón, que al final nunca hubiera sido criticada si la misma se hace pública unos días antes del combate, al presidente de la AMB le aclaré que las críticas hacia esta entidad nunca serán personales. Los que siempre han seguido mi punto de vista desde esta tribuna saben que las críticas las hago con respeto, buscando que las cosas se hagan de la manera correcta dentro del mundo del deporte. A la AMB le aclaro que, si hacen las cosas mal, en mí tendrán a su principal crítico. Pero hoy me toca reconocer el acto de valentía y de humildad del presidente de la AMB, al aceptar que se equivocó.
Etiquetas