A pocos días de que se inicie el juicio por el femicidio de la educadora veragüense Doris Franco, familiares, amigos, docentes y miembros de la comunidad participaron en una vigilia en el parque Juan Demóstenes Arosemena, en la ciudad de Santiago, para honrar su memoria y reiterar el llamado a que se haga justicia.
Con velas encendidas y mensajes en honor a la docente, los asistentes recordaron a Doris Franco, quien fue asesinada hace aproximadamente dos años tras recibir múltiples heridas con arma blanca, hecho por el cual su expareja sentimental permanece detenida en el centro penitenciario de Santiago a la espera del juicio.
En medio del dolor que aún embarga a la familia, Silvino Franco González, padre de la educadora, pidió que el proceso judicial concluya con una sentencia ejemplar.
"Lo único que pedimos es justicia. Que a la persona que le arrebató la vida a mi hija le caiga todo el peso de la ley y pague por el daño que causó a toda nuestra familia", expresó visiblemente conmovido.

Durante la actividad, los familiares agradecieron el respaldo que han recibido desde que ocurrió el crimen, señalando que diversas organizaciones sociales, gremios de educadores y ciudadanos han mantenido viva la exigencia de justicia.
Por su parte, Franklin Franco, hermano de la docente, manifestó que la pérdida de Doris dejó una profunda huella en la familia y en la comunidad educativa, donde era ampliamente apreciada por su vocación y compromiso.
Indicó que numerosas personas y organizaciones continúan acompañándolos en esta lucha para que el responsable sea declarado culpable y reciba la pena máxima que establece la legislación panameña para este tipo de delitos.
La vigilia también se convirtió en un espacio de reflexión sobre la violencia contra las mujeres y la necesidad de fortalecer las acciones para prevenir los femicidios en el país.
Los familiares señalaron que asistirán al juicio con la esperanza de que, después de dos años de espera, el sistema de justicia emita un fallo que honre la memoria de Doris Franco y brinde un poco de paz a quienes aún lamentan su ausencia









