Kelly, parte de una dinastía
De pie, dentro del dougout de los Gigantes de San Francisco, el panameño Roberto Kelly estaba por lograr otro éxito en su carrera como pelotero y coach en el difícil béisbol de las Grandes Ligas.
La esférica se encaminaba en un elevado hacia la tercera base, que representaría en un antes y después en la trayectoria de este istmeño.
Al entrar en el guante del antesalista venezolano, Pablo Sandoval, los Gigantes junto a Kelly se convertirían en la organización dominante en el primer quinquenio de la segunda década del siglo XXI.
Nos sentimos contentos por otra Serie Mundial, dijo el orgullo de Juan Díaz, en plena celebración, para el programa radial Deportivamente. Fue un buen trabajo de Madison Bumgarner, con sus cinco entradas de labor.
Pese a no contar con superestrellas, los Gigantes de Kelly se consolidaban como una dinastía que ha dominado Las Mayores, al lograr tres Series Mundiales (2010, 2012 y 2014).
El veterano de 14 campañas, es pieza principal de esta organización, con los que comenzó a trabajar desde la campaña de 2007.
Nosotros sabíamos que no iba a ser fácil, manifestó la Sombra, como es conocido por la velocidad que tenía al correr las bases y los jardines.
Este representa el cuarto anillo que gana Kelly en su carrera en esta disciplina, el primero fue en su etapa de jugador, en la campaña de 2000, cuando jugó con los Yanquis de Nueva York. Ese año solo pudo participar en 10 partidos, por una lesión que lo apartó del diamante.
Con este anillo Kelly da un saltó a lo grande, graba su nombre en lo más profundo en la historia de los Gigantes, al formar parte del elenco más exitoso de los Gigantes desde su llegada a san Francisco en 1958.