La Arañita no camina solo
En una verdadera telaraña fue en la que quedó el peleador panameño Carlos La Arañita Ortega, dueño del cetro plata mínimo del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y quien después de esperar de pie el reconocimiento del Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes) como el trigésimo campeón del mundo nacido en el Istmo, terminó sentado y sin nada que lo distinguiera.
Luego de la decisión de Pandeportes de no reconocer a "La Arañita" como campeón mundial número 30, la empresa Promociones y Eventos del Istmo, que dirige los destinos del boxeador, reaccionó a través de una extensa carta.
Las letras del escrito expresaron que lo hecho a Ortega no tiene justificación, sobre todo, tomando en cuenta que, con esta, es ya la octava pelea de campeonato mundial plata que se realiza en nuestro país, y que, al igual que con los títulos interinos que también se han realizado en múltiples ocasiones, han sido aprobados y cobrados por la Comisión de Boxeo de Panamá como campeonatos mundiales.
Y es que el desconocimiento de Ortega como monarca de la orbe también los despoja de los 500 dólares que le otorga el Estado, situación que hizo subir de tono la misiva enviada por la empresa promotora del púgil. "La pensión vitalicia que reciben nuestros campeones mundiales es un justo reconocimiento al esfuerzo realizado por estos atletas que han dado ese extra que, incluso les ha privado de realizar una carrera profesional. Esto es todavía más importante en el boxeo, que es uno de los deportes más mal pagados".
En la carta la metralla no se detuvo, y en uno de los párrafos le hace un llamado a la Comisión de Boxeo de Panamá (Comibox) "queremos exhortarles a que cumplan su función como el ente más importante del boxeo en nuestro país, que hagan respetar y acatar las resoluciones emitidas y que no sean tratados como una figura decorativa".