Los diez panameños presos en Cuba están en 'condiciones apropiadas', dice canciller de Panamá
Según la acusación, las pintadas atribuidas a los panameños estaban fechadas con el día en el que se realizaron, el 28 de febrero, y contenían frases como "Abajo la tiranía", "Comunismo: enemigo de la comunidad" y "Confiamos en Donald Trump, Marco Rubio y Mike Hammer", en referencia, respectivamente, al presidente de EE.UU., su secretario de Estado y su embajador en la isla.
Los diez panameños arrestados en Cuba acusados de propaganda contra el Gobierno de la isla "se encuentran en condiciones apropiadas", afirmó este viernes el canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha, quien dijo que planea viajar a La Habana para tratar el caso con las autoridades cubanas. El Ministerio del Interior (Minint) de Cuba informó el pasado 2 de marzo del arresto de los diez panameños, acusados de supuestamente realizar pintadas críticas con el Gobierno y el sistema político de la isla en La Habana, por lo que se enfrentan con penas de hasta 8 años de cárcel. Martínez-Acha recordó que el embajador panameño en la isla, Edwin Pitty, "ha ido a verlos" y que se les "está brindando la cooperación consular y la asistencia legal" correspondiente. "He manifestado mi intención de visitarlos, hay que coordinar detalles, y espero que muy pronto pueda viajar a La Habana a visitar a nuestros ciudadanos y mostrarles el apoyo personalmente, y hablar con las autoridades cubanas sobre ver cómo podemos, en la medida del respeto" a la legislación cubana, "solventar estas circunstancias para nuestros ciudadanos panameños", declaró el canciller a los periodistas. Según la acusación, las pintadas atribuidas a los panameños estaban fechadas con el día en el que se realizaron, el 28 de febrero, y contenían frases como "Abajo la tiranía", "Comunismo: enemigo de la comunidad" y "Confiamos en Donald Trump, Marco Rubio y Mike Hammer", en referencia, respectivamente, al presidente de EE.UU., su secretario de Estado y su embajador en la isla. El Minint indicó que los arrestados fueron captados en Panamá, donde residen todos ellos, para "confeccionar letreros con contenido de carácter subversivo, contrarios al orden constitucional", y que iban a cobrar entre 1.000 y 1.500 dólares cada uno al regresar a su país.