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Entre agallas y distracción
Siempre me ha costado creer en las teorías de distracción. De esas que explican el porqué cuando hay caos o temas sensitivos en la palestra, de pronto ocurren una serie de hechos insólitos que nos ocupan en atención y espacio. He mantenido la idea, posiblemente equivocada, de que las cosas en el país se manejan de forma más criolla, espontánea. Y es que eso parecen los administradores de la "cosa pública": espontáneos... Pero puede que esa teoría cobre un sentido cuando veo que hay cosas tan importantes por resolver, que atender o prestar atención y, por ejemplo, nos enfrascamos en discusiones sobre si hay que hospedar a pacientes para poner al día la mora quirúrgica. Si las declaraciones de X o Y funcionario son acorde a la realidad del país o si el presidente debe pedir o no permiso, cuando sale del país a ver la final de la copa del fútbol europeo. Y es que este último episodio, nos enfrascó en una distracción, de por lo menos tres días. Habiendo declaraciones en otros países que involucran el nombre de Panamá en casos de posible soborno de una constructora y por consiguiente la frustrante conferencia de prensa de la institución encargada de llevar a cabo estas investigaciones aquí. Todavía no tengo claro si es cierto o no lo que dijo el ex asesor, o consejero, o donante de campaña, o amigo, o enemigo, o tesorero, o qué se yo del Presidente de la República... El mismo que a su llegada al edificio Avesa, hizo alusión a la tan nombrada parodia del cantante. Dijo de todo, pero parece no haber dicho nada. No tengo claro si los diputados deben o no usar dineros de la asamblea para hacer el fake de que donan, pero no donan, porque hay testimonio de que se hacían cheques a un monto, pero era dizque una parte para ti y otra para mi... Práctica similar a los nombramientos en instituciones del Estado. Lo cual como se vea es una maleantería. En fin, de dudas seguiremos llenos mientras no tengamos, como ciudadanos, las agallas de exigir una explicación para todo. Si bien, la forma de manifestarnos y protestar se ha vuelto más inmediata y accesible a los que nos administran, también es cierto que nos ha vuelto más cómodos. Pero está mal eso? No lo sé, lo que sí sé es que algo no está funcionando. Algo hace falta, algo nos hace falta... La administración del Estado se ha convertido en un negocio, para algunos de los que llegan a ella y de alguna manera logran mantenerse dentro de ella. Ya sea porque los elegimos o porque logran vincularse. Cuando escucho aquello de la Patria boba no me ofendo, porque resulta que sí hay una Patria boba. Mientras nos mantenemos distraídos, nos narcotizamos con lo que a algunos les conviene que veamos y nos faltan las agallas para salir a pelear por lo que creemos no es correcto. Pero ¿cómo se pelea? No es solo en la protesta. Ese es un buen recurso. Tampoco en las redes, porque por fortuna existen y hacen a algunos más accesibles. Pero no... Es con el sufragio, el medio de castigo o aprobación más fuerte para premiar o descalificar a quien no haga las cosas bien. Pero bien no es el que me regaló o el que más show hizo. Es el que presentó un plan de trabajo, con leyes de beneficio colectivo y peleó para impulsarlas por lo menos. Pero no la ley del día del papo o del chicheme; leyes que mejoren mi calidad de vida y condiciones ciudadanas. Leyes que me demuestren que esa persona llegó para servir y no para servirse, haciendo conexiones para de la nada convertirse en empresario. Es que si estuvieran concentrados en ello, desde el primer ciudadano del país, hasta los -no sé si mal llamados- padres de la patria ocuparían tiempo para resolver desigualdades. Y ojo, ya empiezan a desempolvarse algunos y otros amarrar sus posibilidades. No sea como el vivo bobo que siempre pregunta "¿Qué hay pa' mí?", porque cuando lo que había pa' ti se acabe, tendrás que seguir pidiendo. Que nos distraiga lo bueno, el deporte, la cultura, la educación, el arte, no una partida de improvisados que con golpes de suerte y algo de labia han escalado socialmente, creyéndose modelos de virtud a seguir, pero de la boca para afuera.
Etiquetas"Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz." Benito Juárez