Inyectaron de amor al Grinch
Despertarse cada mañana y no sentirse amado ni sentir amor por nadie debe ser una horrible pesadilla y esta la vivió el Grinch. Casi toda su vida, máxime que fue objeto de "bullying" en la infancia. Como era malquerido, empezó a malquerer a todo el que lo rodeaba. Y de esto y cómo cambió radicalmente su enfoque de la vida trata la hermosa obra que tiene en cartelera el Teatro La Estación.
"El Grinch que se robó la Navidad" está deleitando a chicos y grandes en Panamá. Como lo ha hecho por generaciones en muchas partes del mundo.
Además, está poniéndolos a pensar acerca del impacto de andar etiquetando a los demás.
También destaca la importancia de aprender a ser tolerantes, comprensivos, respetuosos, empáticos, amables y solidarios con los congéneres.
"El Grinch que se robó la Navidad" es una puesta en escena de Bambalinas y Teatro La Estación, con dirección artística de Tatiana Salamín y la dirección musical de David Colindres.
El libreto es de Abdiel Tapia, quien también forma parte del elenco.
Las coreografías son de Carlos Díaz, el vestuario es de Luis Salazar.
Esta divertida obra navideña también sirve para hacer un llamado de atención a quienes son ególatras, así como a los que guardan resentimientos porque no son capaces de perdonar y así liberarse de la pesada carga que es el pasado, tanto mayor si las experiencias que ellos vivieron fueron desagradables y los marcaron.
Eso es lo que buscan todas las personas. Necesitan encajar, sentirse especiales y queridas. Una obra que muestra cómo el odio envenena al individuo.