No quiere negros
Después de cinco años de haber realizado el que sería su último concierto, Cher vuelve a los escenarios para su segunda gira de despedida.
El tour Dressed to kill tuvo fecha de inicio el 22 de marzo de este año, y estima terminar la segunda semana del mes de noviembre, pero al parecer no todo es color rosa en su gira.
Kevin Wilson, excoreógrafo demandó a la cantante por discriminación racial y represalias en su contra.
Según Wilson, la artista dijo: Tenemos demasiado color en el escenario, por lo que pidió que no realizaran más audiciones a bailarines de piel oscura, durante su gira. ¡Fuerte!
Pero Cher no solo se enfrenta una demanda, sino tres, aparte de Wilson, dos personas más fueron despedidas al expresar su descontento. La excusa de despido que les dieron fue de recorte presupuestario, a pesar de que en la gira se recaudaron 55 millones de dólares.
El portavoz de la cantante calificó la demanda de ridícula. Son acusaciones ridículas. No pueden estar más lejos de la realidad.
A su vez, el abogado de Cher negó las acusaciones y las tildó de absurdas.
Los demandantes piden al juez que ordene la restitución de sus puestos en lo que resta de la gira y exigen una compensación por daños de, al menos, 10 millones de dólares.
Por otra parte, en papeles presentados en el juzgado, afirman que otro de los bailarines de la gira invitó a una fan a su habitación después del concierto el pasado mes de junio, donde se comportó de manera sexualmente agresiva con la chica, un incidente que la cantante estadounidense trató de esconder, aseguró Wilson. ¡Umm!