Su corazón es de la Virgen
Este año es superespecial para Antonio Banderas. Su fe y su devoción están a flor de piel, después de haberse salvado de un infarto.
Pero su salud no le ha impedido que pueda disfrutar un año más de la Semana Santa malagueña.
Días después de este susto y para calmar los ambientes, el intérprete prometió: "Si el corazón me lo permite, haré todo el recorrido con mi Virgen", y así ha sido. Él ha estado acompañado por su novia, Nicole Kimpel.
"Sufrí un ataque al corazón el 26 de enero, pero tuve mucha suerte, fue benigno y no ha dejado daños en la patata, como dice mi hermano", confesó el actor en marzo.
Desde el Domingo de Ramos, el actor se encontró con su Virgen de Málaga. Ha asistido a la procesión de María Santísima de Lágrimas y Favores, de las Reales Cofradías Fusionadas de la ciudad, en la que ejerce como mayordomo del trono -el encargado de guiarlo durante su recorrido por la ciudad- desde hace una década.
Banderas se ha vestido en la iglesia de San Juan con la túnica que ha lucido en el desfile, a lo largo del cual también se ha cubierto el rostro con un capillo que solo deja entrever sus ojos.
Se ha mostrado muy contento con poder seguir participando en las procesiones de Semana Santa de Málaga.