Tras los pasos del gran Dorindo
A sus 80 años, Daniel Dorindo Cárdenas es un artista que no se deja. Tiene días de música, días de campo y días de viajes. ¡Mucha energía!
Algo que no puede fallar al iniciar su jornada es una taza de café y sus medicamentos para la presión.
Antes de llegar a este momento, siempre hay una plegaria al Creador, a Santa Librada y Santa Cecilia.
Durante el desayuno, al "Poste de Macano Negro" le encantan los huevos fritos, y si fueran hechos en fogón, serían mejor, pero sabe que por el uso de la estufa, ahumarse es cosa del pasado.
¿Quién sabe qué es lo que más le gusta comer a Dorindo? Por su puesto que María Rosa Vergara, su esposa, y madre de Yiniva y Adonis.
No obstante, el "Doro" goza de la parternidad de 11 hijos.
Sepa usted que entre los hobbies del acordeonista están ir al campo, ver cómo anda el pasto y la ceba del ganado.
En tanto, escuchar radio o ver TV son actividades que este artista poco realiza, pues dedica más tiempo a sus ensayos del acordeón.
Actualmente son 16 horas semanales ejecutando su instrumento, antes eran 36. Sí, así como lo lee. Él es muy tenaz con esta pasión.
Es así como usted lo encuentra en cualquier rincón de su casa, donde se siente solitario, así como se llama uno de sus recordados temas musicales.
Además de velar por su trabajo, Dorindo cuida de su salud. No le teme a los médicos y los visita con frecuencia. Aunado a esto, diariamente trata de caminar entre 40 y 50 minutos alrededor de su casa.
Llegó la hora del almuerzo. Adivinen cuál es el menú preferido. Ni más ni menos que arroz con frijoles con carne asada o guisada.
Posteriormente prefiere descansar en su cama antes que en una hamaca, asegura que se siente más cómodo.
DescendenciaCárdenas tiene 21 nietos y tres bisnietos. Todos lo buscan. El mayor de ellos se llama como el abuelo.
En las reuniones familiares, siempre les recalca a sus hijos: "respeten a todo el mundo y hagan el bien".
Más allá de su familia, a Dorindo también le inquieta el rumbo del país. Al ser entrevistado, destacó el potencial económico de Panamá, pero a la vez instó al gobierno actual a dar mayor apoyo a las escuelas, ya que eso permitirá un mejor país y mejores ciudadanos.
También pidió a las autoridades no bajar la guardia para fortalecer nuestra cultura y, por ende, el folclor.
Sus decisionesA sus ocho décadas, el acordeonista es un hombre de temple. Aún maneja su propio auto y es quien organiza la agenda de su conjunto Orgullo Santeño.
Su ropa la elige él, y siempre ha sido así, aclaró. En cuanto a sus toques, son mayormente los fines de semana, y días de semana cuando hay patronales. Este orden anual es casi fijo, pues la experiencia mata tiempo.
En una noche de baile, la tarea es compartida con su hijo Adonis. Se van dos piezas cada uno hasta el amanecer. ¿Toma licor el Doro?
Pues bien, solo una copa de vino. Por lo revelado hasta aquí, Cárdenas no piensa en el retiro de las tarimas. Su meta es cantar y tocar hasta que Dios le dé vida.
día a día pudo conocer que la fiesta más esperada por Dorindo es el Festival de la Mejorana, en Guararé, pero también sigue siendo fanático de los Carnavales.
¿Cómo quiere que lo recuerden los panameños? ¡Tomen nota! Al respecto, él respondió: "con la humildad, respeto y amabilidad que siempre he ofrecido".