Vio la muerte de cerca
Hoy estamos aquí, mañana tal vez no, por eso hay que vivir y disfrutar cada momento de la vida como si fuera el último.
El bailarín y pareja de Erika Nota en la pasada temporada de Dancing with the Stars, Guillermo Tejada, entrenaba como todos los días en el gimnasio Power Club de El Dorado la noche del jueves. Jamás imaginó que al terminar su entrenamiento se encontraría de frente con la muerte a la salida del gym. ¿Cómo?
Triste pero cierto. Guille fue sorprendido en la puerta principal por los delincuentes que robaron en el establecimiento.
Luego del terror vivido, el chico narró los hechos en su cuenta de Facebook.
Estaba yo entrenando en el Power Club de El Dorado, y al terminar salgo por la puerta principal para irme, en lo que me topo con 4 (no recuerdo si eran 4 o 5) individuos jóvenes, ninguno con pinta de entrenar en un gym, con cara de que no pertenecían a esa área. Mis sospechas de que algo andaba raro se confirmaron cuando vi que uno de ellos (él que aparentaba ser el líder) sacó una pistola y gritó: todos al suelo, esto es un asalto... y en ese momento, ya lo tenía en frente. Fui su objetivo principal, así que mientras él les daba órdenes a los otros, me arrinconó y empezó a pegarme en la cabeza con la cacha de la pistola. Lo único que yo pensaba mientras me cubría de los golpes era que no dispare por favor, relató.
Después de dejarlo herido, procedieron a llevarse todo lo de valor a su paso.
El bailarín, luego de esto, notó que un gran chorro de sangre le salía de la cabeza, y es ahí cuando veo que mi camiseta está toda ensangrentada y que estoy sangrando buco. Obviamente, acababa de terminar de entrenar, así que la sangre salía a chorro. Como pude traté de llamar al 911, pues me estaba desangrando, puntualizó.
El resto del cuento se resume en: nunca perdí el conocimiento, la gerente me ayudó a limpiarme y me dio toallas y hielo para ponerme en la herida, llega la policía a quien le explique lo que sucedido, llega la ambulancia (media hora después), me llevan al hospital y me cosen, agregó.
Gracias a Dios, Guille se está recuperando, pero le envió un mensaje a las autoridades, a la gente y al gimnasio. A las autoridades, que le pongan un alto a la ola de violencia que hay; a la gente, que sea más maliciosa y tenga cuidado, y al gimnasio, que ponga seguridad en los establecimientos, concluyó.